
¿Te acuerdas del pánico general del Y2K, cuando llegó el nuevo milenio? Como tú mismo habrás experimentado, nada terrible pasó.
Ahora nos encontramos frente a otra paranoia colectiva, alimentada por los “hoaxes” de Internet y grandes películas hollywoodenses.
El miedo a la destrucción de la tierra en 2012, anunciada por profetas y gurúes, es uno de los temas más comentados en redes sociales y foros de Internet. Por suerte, los científicos de la NASA han traído un poco de calma, al dejar bien en claro que no hay que temer ningún cataclismo.
En el sitio oficial de la NASA, los científicos responden algunas de las preguntas sobre el temido apocalipsis de 2012 que seguramente tú también te harás.
Y como queremos traerte algo de calma, aquí transcribimos algunas de las conclusiones principales:
Calendario Maya
Si bien el 21 de diciembre de 2012 indica el fin de una “cuenta larga” (un largo período de tiempo para los mayas), eso no significa que el mundo se acabe. Piénsalo así: el tiempo no se termina porque tu calendario de pared haya llegado a su fin el último día de diciembre. Sólo se terminó el período representado en el calendario, pero el tiempo en sí mismo continúa sin inconvenientes . De hecho, después del temido diciembre de 2012, en el Calendario Maya empieza una nueva “cuenta larga”.
Alineamiento mortal
No hay alineamientos planetarios extraños previstos para las próximas décadas. La tierra no cruzará el plano galáctico en 2012. Y si eso llegara a ocurrir, la tierra no sufriría ninguna consecuencia. En realidad, cada diciembre la tierra y el sol se alinean con el centro galáctico sin sufrir ningún cataclismo.
Polos magnéticos que se vuelven locos
Algunas teorías que circulan por Internet hablan de una cambio en el sentido de rotación de la tierra y de un cambio en los polos magnéticos que destruirían la vida en el planeta. Ese cambio de rotación es virtualmente imposible. En cuanto a la inversión magnética de la tierra, ese fenómeno puede ocurrir una vez cada 400.000 años, y sus consecuencias no implican daños graves para la vida. De todos modos, se calcula que todavía estamos lejos de un cambio de ese tipo.
Tormentas solares
Aunque se escuchan alertas sobre un pico de actividad solar que podría amenazar la vida en la tierra, los científicos de la NASA aclaran que, como vienen pasando hace siglos, los ciclos solares abarcan 11 años. Es decir, cada 11 años se produce la máxima actividad solar, lo que -a lo sumo- puede causar algunas interrupciones en los satélites. Pero nada indica que el ciclo solar actual (con un pico de actividad entre 2012 y 2014) tendrá alguna consecuencia fuera de lo común.
El planeta catastrófico
Entre las historias más disparatadas se encuenta la amenaza del supuesto planeta Nibiru, descubierto por los sumerios, que se acerca a la tierra. No existe ningún planeta de ese tipo. Si lo hubiera, los astrónomos lo hubieran detectado hace años, y además sería visible a simple vista.
¿Un poco más tranquilo? Al parecer, la destrucción total de la tierra es, por ahora, sólo una fantasía loca de Hollywood.